miércoles, 28 de abril de 2010

#3

Los muertos aún mueren: y en ellos los vivos. Todo el espacio y los ojos, atormentados por herramientas banales, confinados a sus hábitos. Respirar es aceptar esta falta de aire, único respiro, encontrado en las fisuras de la memoria, en el lapsus que rodea este lenguaje de feudos.

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