miércoles, 13 de mayo de 2009

Noche y Música #1

Kilos, desaparezcan. Yo y ella,
encerrados con la muerte,
totalmente quietos. Delirando, la
humillación del pudor no se
encuentra dentro por mera y
ridícula suerte; somos obsoletos,
sigo imaginándola, siento el olor
insoportable, irresistible, de todo
su ser, vagando dentro del mío.

Nunca sabré si al menos compartimos mentes,
o si fué su escencia carnal lo que me mató.

Ansiedad ¡suéltame! tan sólo
guíame a través; letargo tan delicioso y
neutral que me consume,
a la vez que me hunde en esta
nada. ¿Y si les dijera? Sólo me
traería opacar aún más esa sombra;
amigos es como ha sido bautizada.

Maldito chocolate, ¿Porqué tapas
aquellos cúmulos dulces de hielo que
son los únicos capaces de entender mi encierro?

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